LibreOffice sigue siendo gratuito, pero su desarrollo no se paga solo. La suite muestra desde la versión 26.8 un aviso de donaciones en el Centro de inicio. La medida busca aumentar los ingresos de The Document Foundation sin convertir el programa en un servicio con suscripción.
La diferencia es importante: el aviso pide apoyo económico, pero no bloquea Writer, Calc, Impress ni las demás aplicaciones. Tampoco convierte los documentos en archivos que deban subirse a la nube.
De dónde sale el dinero
Según el informe publicado por The Document Foundation, la fundación registró unos 2,2 millones de euros de ingresos en 2025. Más del 90 % procedió de donaciones. El resto llegó casi por completo de la venta de LibreOffice en las tiendas en línea de Microsoft y Apple, donde el precio cubre el mantenimiento de esas versiones.
Esas ediciones de las tiendas no son la única forma de obtener el programa: la misma fundación recuerda que LibreOffice puede descargarse gratuitamente desde su web oficial. La compra en una tienda funciona, por tanto, como una vía de distribución y apoyo, no como una condición para usar las funciones básicas.