Un fallo del disco duro, un ataque de ransomware o un simple error humano pueden borrar en segundos años de fotos, documentos y proyectos. Frente a este riesgo, muchos usuarios instalan programas de terceros sin saber que Windows integra sus propias herramientas de backup, gratuitas y ya instaladas en el equipo.
Instalar software externo para esta tarea añade procesos en segundo plano y, en muchos casos, costes de suscripción para funciones que el sistema ya ofrece gratis. El Historial de archivos, la copia de seguridad en la nube con OneDrive y la creación de imágenes completas del sistema son las tres herramientas nativas que cubren la mayoría de los escenarios de pérdida de datos.
Por qué elegir el backup nativo y no un programa externo
Usar las herramientas integradas de Windows evita instalar aplicaciones adicionales, lo que reduce la carga sobre los recursos del equipo y limita la superficie expuesta a vulnerabilidades que a veces introducen programas de terceros poco mantenidos. Al no depender de un tercero, tampoco hay que preocuparse de que el fabricante del software deje de dar soporte o cierre el servicio.
Al estar desarrolladas por el propio fabricante del sistema operativo, estas funciones mantienen compatibilidad total con las actualizaciones de Windows y no sufren los problemas de encaje que aparecen cuando el sistema recibe una actualización mayor y el software externo todavía no se ha adaptado. Tampoco exigen licencia de pago, así que para el uso doméstico ofrecen un equilibrio razonable entre funcionalidad, seguridad y coste cero.


