miércoles, 30 de septiembre de 2026

Copias de seguridad en Windows: herramientas nativas que bastan

Un fallo del disco duro, un ataque de ransomware o un simple error humano pueden borrar en segundos años de fotos, documentos y proyectos. Frente a este riesgo, muchos usuarios instalan programas de terceros sin saber que Windows integra sus propias herramientas de backup, gratuitas y ya instaladas en el equipo.

Instalar software externo para esta tarea añade procesos en segundo plano y, en muchos casos, costes de suscripción para funciones que el sistema ya ofrece gratis. El Historial de archivos, la copia de seguridad en la nube con OneDrive y la creación de imágenes completas del sistema son las tres herramientas nativas que cubren la mayoría de los escenarios de pérdida de datos.

Pantalla de Windows mostrando copia de seguridad con disco duro externo e ícono de nube OneDrive

Por qué elegir el backup nativo y no un programa externo

Usar las herramientas integradas de Windows evita instalar aplicaciones adicionales, lo que reduce la carga sobre los recursos del equipo y limita la superficie expuesta a vulnerabilidades que a veces introducen programas de terceros poco mantenidos. Al no depender de un tercero, tampoco hay que preocuparse de que el fabricante del software deje de dar soporte o cierre el servicio.

Al estar desarrolladas por el propio fabricante del sistema operativo, estas funciones mantienen compatibilidad total con las actualizaciones de Windows y no sufren los problemas de encaje que aparecen cuando el sistema recibe una actualización mayor y el software externo todavía no se ha adaptado. Tampoco exigen licencia de pago, así que para el uso doméstico ofrecen un equilibrio razonable entre funcionalidad, seguridad y coste cero.

Libera procesador en Windows 11 con estos cinco ajustes clave

Muchos equipos con Windows 11 se sienten lentos en el uso diario aunque sus componentes sean adecuados. La causa frecuente es que el procesador asume tareas que podrían resolver con menos esfuerzo la tarjeta gráfica, el disco SSD o el adaptador de red. Windows 11 incluye ajustes nativos para repartir mejor ese trabajo y reducir picos de uso de CPU sin tocar hardware.

Aplicados en orden, estos cambios suavizan la carga del procesador, reducen el ruido de ventiladores y hacen que el equipo responda con más soltura. Ninguno exige software extra ni compras nuevas: basta con configurar opciones ya disponibles.

Pantalla de Windows 11 mostrando configuración de gráficos con un ícono de procesador y una flecha de reducción de carga

1. Programación de GPU acelerada por hardware

Por defecto, el procesador gestiona buena parte de los gráficos y renderiza las ventanas del escritorio, una tarea constante al abrir varias aplicaciones. Las tarjetas gráficas modernas tienen planificadores propios que asumen ese trabajo con mayor eficiencia. Activar esta opción reduce la carga del procesador en el uso cotidiano y la multitarea, sobre todo en equipos con gráficas recientes y controladores actualizados.

TeamViewer urge actualizar a la versión 15.82 por cinco fallos graves

TeamViewer publicó el 29 de septiembre de 2026 el boletín de seguridad TV-2026-1010, en el que confirma la corrección de cinco vulnerabilidades de alta gravedad en su software de acceso remoto. La compañía recomienda instalar la versión 15.82 o la más reciente lo antes posible en Windows, Linux y macOS.

Según el aviso oficial, no hay evidencia de explotación activa ni de código público que aproveche estos fallos. Aun así, la prioridad es “importante” y el CVSS máximo alcanza 8.8 (alto), por lo que TeamViewer emitió una alerta poco habitual pidiendo a los usuarios que no demoren el parche.

Interfaz de TeamViewer con un escudo de seguridad y una flecha de actualización en una pantalla de computadora

Qué vulnerabilidades se corrigieron

El boletín detalla cinco problemas distintos, todos resueltos en la rama 15.82 y en versiones de mantenimiento y legacy que aún reciben soporte:

  • CVE-2026-92370 (CVSS 8.8): omisión del control de acceso en sesiones remotas. Permite a un atacante autenticado eludir permisos configurados por el usuario y, en el peor caso, lograr ejecución remota de código en el equipo víctima.
  • CVE-2026-19743 (CVSS 7.8): salto de ruta (path traversal) en el servicio IPC local. Un usuario local con bajos privilegios podría escribir archivos arbitrarios con privilegios elevados (NT AUTHORITY/SYSTEM o root).
  • CVE-2026-92368 (CVSS 7.8): desbordamiento de búfer en memoria dinámica (heap) al reproducir grabaciones de sesión (.tvs). Si se abre un archivo especialmente manipulado, un atacante puede conseguir ejecución de código con los privilegios del usuario actual.
  • CVE-2026-92369 (CVSS 7.3): condición de carrera TOCTOU en el mecanismo de rollback del instalador en Windows. Permite escalada de privilegios local a SYSTEM si se reemplazan archivos de respaldo en un directorio temporal antes de que los restaure el instalador elevado.
  • CVE-2026-92371 (CVSS 7.0): resolución incorrecta de enlaces en la grabación de sesiones en la nube (Cloud Session Recording) en Linux. Un atacante local autenticado podría provocar operaciones de archivo privilegiadas en ubicaciones no intencionadas.